martes, 9 de agosto de 2011

Houria Moumni y Cassandre Bouvier: un ejercicio contrafáctico a la sombra de los nogales



















Wenn Deustchland hätte die War gewinnen…” Es decir: “si Alemania hubiese ganado la guerra…” Con esta frase conjetural se abría, en Literal, un excelente artículo de Fogwill sobre los condicionales contrafácticos. No recuerdo las líneas generales de ese escrito; pero la sugestividad ucrónica del comienzo me hizo inolvidable ese ejercicio que muchos juzgan superfluo: pensar cómo se hubiesen desarrollado las cosas de haber ocurrido de otro modo.
Lo cierto es que vivimos rodeados de tales hipótesis: desde la nariz de Cleopatra a los juegos de guerra. Recuerdo uno que me regalaron mis padres a los trece años, un juego de mesa sobre la batalla de Caseros. El folleto con las reglas invitaba a repetir la consabida hazaña de Urquiza o a saborear las imaginarias mieles de la victoria de Rosas. Nunca me interesaron los juegos de azar y en éste el azar se reducía a dos pobres posibilidades; de manera que la batalla de Caseros quedó acumulando polvo en algún rincón y yo proseguí con el ajedrez, que tiene más belleza en sus variantes y no está sujeto a los avatares de Pago Chico: difícilmente alguien piense en "el pueblo peronista" o en "la sinagoga radical" mientras mueve alfiles y peones.
Pero lo que pienso ahora-sobre el asesinato de las turistas francesas en Salta- tiene otro matiz. Hay algo, en este hecho lamentable, que me remite a la estela de El Matadero. En el relato de Echeverría, como sabemos, alguien distinto-el unitario- es detenido y agraviado por los adictos al régimen rosista; cuando están a punto de violarlo, muere.

-Abajo los calzones a ese mentecato cajetilla y a nalga pelada denle verga, bien atado sobre la mesa.
Apenas articuló esto el Juez, cuatro sayones salpicados de sangre, suspendieron al joven y lo tendieron largo a largo sobre la mesa comprimiéndole todos sus miembros.


Es un triste lugar común clasificar al Matadero de literatura realista.Triste, porque quien ordena el desaguisado es la figura institucional que supuestamente debería velar por las garantías de los ciudadanos.Pero el juez rosista no se diferencia mucho de cualquier otro mandamás.

En la casilla se hace la recaudación del impuesto de corrales, se cobran las multas por violación de reglamentos y se sienta el juez del matadero, personaje importante, caudillo de los carniceros y que ejerce la suma del poder en aquella pequeña república por delegación del Restaurador. Fácil es calcular qué clase de hombre se requiere para el desempeño de semejante cargo.

Creo, sin embargo, que la etiqueta de "realista" es simplificadora.Echeverría inaugura el relato policial argentino. Y no sólo aquel que inventa la literatura, sino-sobre todo- el que nace del amarillismo.Un hilo invisible une el destino de aquel unitario de 1840 al triste destino de Martita Stutz(1938)Norma Penjerek(1962),Jimena Hernández (1988) Nair Mostafá (1989),Liliana Tallarico(1994),Horacio Iglesia-María Victoria Charadía (2000),Lucila Yaconis (2003),Luis Mitre(2006) y un largo etcétera que daría para un libro.

-Pobre diablo: queríamos únicamente divertirnos con él y tomó la cosa demasiado a lo serio -exclamó el juez frunciendo el ceño de tigre-. Es preciso dar parte, desátenlo y vamos.

¿En qué consiste este hilo invisible? En la impunidad.Una impunidad tal, que no hace distingos-lamentablemente- entre etapas militares y democráticas.Variarán los detalles, pero la impunidad se colará para dotar de falsedad-como escribiera Borges- a "las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios".

Volviendo a Houria Moumni y Cassandre Bouvier: dentro de la situación irreparable que viven las familias de las víctimas,es un soplo de alivio que la investigación vaya obteniendo resultados concretos sobre la autoría del crimen. Pero no es un hecho casual: detrás de los investigadores, está el gobernador de Salta; detrás del gobernador de Salta, la presidenta de los argentinos;y detrás de Cristina, está el presidente de Francia. No hay aquí el azar de un juego de mesa: hay voluntad política, hay instituciones, hay un marco jurídico; hay, en definitiva, una civilización que no acepta transar con la desidia costumbrista, con la incuria de nuestros cajoneos legales, con el primitivismo de justificar crímenes a partir de las mismas víctimas.

¿Y el ejercicio contrafáctico? Perdón, casi me olvidaba.Mi pregunta, mi ociosa pregunta es: si Houria Moumni y Cassandre Bouvier hubiesen sido argentinas,¿estaría este crimen en vías de resolverse? ¿O hubiesen sus muertes quedado impunes,a la espera del Estado benefactor?

¿Qué dices a esto,sonora sangre del manantial?

7 comentarios:

Celia Clara Fischer dijo...

Estamos sumidos en el rincón fétido de la corrupción. La intervención extranjera ha permitido que la investigación de los crímenes descubra la verdad. Verdad que sigue exponiendo a esos personajes que, como en El Matadero, usan la violencia porque es la única educación que recibieron: destruir todo lo que no se pudo ser. Lo diferente es el espejo del sí mismo que no se quiere ver, entonces hay que quitarlo de enfrente, sea como sea. La realidad social de mi país me sigue apenando. Imperdible tu comentario, Ignacio. Celia .

Rayuela dijo...

sos un groso,Ignacio


besos*

Lisarda dijo...

Celia, gracias por agregar más luz sobre el tema. Tu definicón de lo diferente explica el por qué de tanta muerte a primera vista inexplicable.Gracias por pasar.

Lisarda dijo...

Silvia, imaginé en algún momento que dialogábamos sobre esto.
Mi suposición parte de cotejar hechos innegables: si ocurren muertes o desapariciones,¿por qué en algunos casos hay voluntad política y en otros no?

Estoy seguro que a los familiares de María Cash o de Marita Verón se les habrá ocurrido algo parecido.

Xosé De Enríquez dijo...

Bien Ignacio, el ejercicio contrafáctico muchas veces nos hace ver más llá del bosque (o más acá del árbol).

Sergio Fombona dijo...

Desgraciadamente el caudillismo se sigue sosteniendo como sistema de gobierno en las provincias norteñas de nuestro país. Recuerdo la denuncia hecha hace unos pocos años sobre la existencia del “Derecho de pernada”, y sabemos que quienes ejercen ese “derecho” son los hijos del poder, los mismos que acceden a las Diputaciones Nacionales y Senadurías por esas provincias.
Excelente artículo, saludos.

Sergio Fombona

Peronista de Bahia Blanca dijo...

El Juez MARTIN PEREZ oculta pruebas en el CASO DE HOURIA MOUMNI y CASSANDRE BOUVIER. Hay pruebas genéticas de ADN que participaron dos mujeres en el crimen. El Juez no hizo lugar a los estudios que efectuó el Instituo Favaloro, rechazó las contrapruebas y frenó las investigacion del entonces JEFE DE LA BRIGADA DE INVESTIGACIONES Nésto Edgardo PÏCCOLO quien murió en un supuesto SUICIDIO del cual, sin prueba, por cuanto la parafina dio NEGATIVO, este mismo Juez mandó a archivar la INVESTIGACION. Señores, hay que leer mucho para entender la Justicia que administra este señor que fue a decir barbaridades en París.
Hay que luchar para que en Salta haya Justicia para las chicas francesas y que no paguen los PEREJILES lo que hicieron otros.