lunes, 10 de enero de 2011

María Elena Walsh, Oración a la Justicia





















Señora de ojos vendados
que estás en los tribunales
sin ver a los abogados,
baja de tus pedestales.
Quítate la venda y mira
cuánta mentira.

Actualiza la balanza
y arremete con la espada,
que sin tus buenos oficios
no somos nada.

Lávanos de sangre y tinta,
resucita al inocente
y haz que los muertos entierren
el expediente.

Espanta a las aves negras,
aniquila a los gusanos
y que a tus plantas los hombres
se den la mano.

Ilumina al juez dormido,
apacigua toda guerra
y hazte reina para siempre
de nuestra tierra.

Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora.


María Elena Walsh (1930-2011) iluminó con su arte y su lucidez a generaciones de argentinos.

¿Iluminó, dije?
Seguirá iluminando.

4 comentarios:

Rayuela dijo...

hasta siempre,María Elena, que nos seguirás iluminando.

un beso,Ignacio*

Claudio Sesín dijo...

Sólo este poema haría historia en este país, donde los más necesitados dependen de artistas como ella, para por lo menos, sentir que alguien los defiende.
Gracias por este recuerdo, Ignácio.-

cirandeira dijo...

Lisarda, que poema!!!
Lí teu comentário no cirandeira e
fiquei muito contente. Gracias.
É claro que podes republicá-lo, para mim é uma honra!

Um grande abraço

Anónimo dijo...

señor que bonita la poesía de esta señora que murió. Le cantaba mucho a los niños no? Que bueno hubiera sido tener a alguien así en mi niñez en República Dominicana...
Que sensible que sos señor...
Bueno, te espero siempre en Liniers, en los puentes, la birrita (como dicen Uds.) que vamos a compartir alguna vez... me voy cantando, "manuelita, vivía en Pehuajó..."
Tuya siempre, Eduviges V. Redondo.