Cambios en mi vida dentro de una semana.
Un cambio principal-dejar un trabajo en el que estuve 15 años- y los microcambios que eso conlleva:rutinas, viajes, horarios,cierta seguridad económica.
Pero a través de esos hábitos que voy a dejar, vislumbro un camino: mi propia voluntad de cambio.
Hace más de un año que voy pensando este paso.
Con la elasticidad que tienen los gerundios,esta meditación quisiera seguirse pensando.
Pero el cambio-nutrido de hartazgo,de esperanza,de lecturas de Séneca- ya está en marcha.
Lo que me espera tiene la incertidumbre de no aparecer enseguida.
Pero sé que está.
Y es maravilloso.
