Una hermosa semblanza y selección de ensayos de Jacqueline du Pré, no sólo en el cello, sino también al piano-bajo la mirada entre feliz y admirativa de un joven Daniel Barenboim- y tocando el violín.
El comentador señala: Su habilidad para sorprendernos opera a todo nivel:desde la exuberancia más terrenal hasta los más altos vuelos y en las más conmovedoras profundidades de la música; porque Jacqueline du Pré tiene caminos para llegar a nosotros que han sido dados a muy-muy-pocos.Una habilidad tal para penetrar la imaginacón como para dejar la impresión de que algo persiste para siempre.Porque pertenece al espíritu. Y pareciera prometer atisbos de otro mundo.
maravillosa entrada!
ResponderEliminary yo estoy escuchando a Yo-Yo Ma, quien tiene el cello que Jaqueline le dio...
abrazo*
Ya son costumbre estas sincronicidades...y me siguen sorprendiendo.
ResponderEliminarAbrazo.
Genia Jacqueline una pena que la vida no le haya dado oportunidades para llegar al techo de su genialidad.!!!
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